May 10

Acuerdo Escolar de Convivencia 2017

ACUERDO ESCOLAR DE CONVIVENCIA

2017

PRESENTACIÓN

 

Hablar de la convivencia en la escuela es aludir al estilo de relaciones que se deben crear en este espacio social que llamamos escuela y aula .La red de relaciones que se configura en ella es la resultante de la historia, los actores y el contexto que van creando una cultura institucional identitaria.

Estamos convencidos de que la convivencia escolar constituye en sí misma una construcción colectiva que involucra a todas las instancias y a todos los colectivos escolares. También supone asumir claramente una postura frente a cómo  interpretar y resolver los conflictos: pensarlos desde la “disciplina” o desde “la convivencia” supone distinguir el modo en que operan los paradigmas y modos de intervención. La convivencia pensada como una construcción dinámica que incluye a todos  habilita pensar el conflicto integralmente, y propiciar estrategias  que apunten al diálogo, a la libertad de palabra y pensamiento,  al respeto por el otro, superadoras de la salida  individual y facilitadoras de soluciones sinérgicas.

También nos exige problematizar nuestras prácticas e interrogarnos: ¿qué derechos, obligaciones y responsabilidades priorizamos? ¿Qué conciencia democrática y ciudadana potenciamos? , ¿Desde dónde construimos  los vínculos con los alumnos, cómo gestamos relaciones más humanas con y entre ellos?: cuál es mi actitud frente dinámicas c

El marco legal que encuadra este análisis es la Ley de Educación Nacional Nº 26206,

Ley de Educación Provincial Nº 9890 y Resolución 1020/13 del CGE, el Protocolo Interinstitucional de Actuación en Casos de Abuso sexual infantil en la provincia de Entre Ríos. También los documentos lasallanos: Pacto Regional Lasallista por la Infancia y la Juventud, el Protocolo Básico para la Actuación en situaciones de sospecha y/o casos de abuso y otros malos tratos violatorios a sus derechos.

La Convivencia en una escuela con Proyecto de Inspiración cristiana

Pensar la convivencia en una escuela lasallana implica ser fiel a la tradición de San Juan B. de La Salle quién impulsó la creación escuelas para ponerla al alcance de los más pobres, comprometerse con los derechos de la niñez y la adolescencia, tener como centro a Jesús y a la persona haciendo una “síntesis fe-cultura-vida desarrollada  través de los múltiples procesos pedagógicos pastorales (HPP), es defender una Convivencia democrática que asume el diálogo, la participación, la inclusión, la justicia, donde los conflictos se resuelven desde la vinculación a los valores por encima de los intereses particulares (HPP) .Valores y opciones que contribuyen a construir una sociedad alternativa.

La Convivencia en nuestra escuela

¿Cómo se construye un sistema de convivencia escolar?

Frente a este interrogante estamos seguros de que no se construye desde un detallado registro de normas que hay que cumplir dictadas por las autoridades.

Tampoco se logra aboliendo las normas a partir de criterios de autorregulación de la conducta.

Creemos que la convivencia escolar se construye a partir del diálogo entre los diferentes actores del sistema. Esto implica querer comunicarse, querer dar lugar a la participación y crear ámbitos para la misma. En estos ámbitos es preciso que entre en juego  la palabra de todos, que se intercambien opiniones y se busquen consensos.

Asimismo, no se puede construir un sistema de convivencia escolar sin tener en cuenta o basarse en los valores, cimientos del mismo. A partir de los valores como la solidaridad, la verdad, la paz, el respeto, la tolerancia, la justicia, la igualdad de oportunidades, comienza la discusión de lo que entendemos por con-vivir en la escuela.    Es importante que a partir de la definición consensuada se logre una profundización de los mismos de manera que podamos expresar cabalmente en palabras lo que vemos, sentimos y queremos de nuestra convivencia.

Una vez traspasado el umbral de discusión y acuerdos se pasa a la etapa de los  Proyectos, poner la mirada más allá de la inmediatez. La intencionalidad de éstos es motorizar a los actores y permitir superar el malestar de las relaciones humanas. No se trata entonces de eliminar el conflicto, sino de trascenderlo, de mirarlo desde otra perspectiva, más abarcadora, más esperanzada.

Construir la convivencia no significa poner el acento en lo punitivo sino en lo educativo que surge de cualquier situación que se da dentro del marco escolar.

Significa enfocar nuestra mirada desde otra perspectiva, pasar del miedo al castigo, al diálogo que permite asumir las faltas cometidas sean estas actos o dichos.

 

Desde estas reflexiones decimos que:

  • la convivencia en nuestra escuela está sostenida en los valores que la comunidad tiene, que se construyen de manera compartida, con el diálogo y la palabra que acuerdan normas y criterios de mediación para la resolución de conflictos.
  • La convivencia en nuestra escuela está atravesada por relaciones cada vez más fraternas entre sus  miembros, donde cada uno de ellos asume grados de responsabilidad según los roles y funciones que les compete, donde la autoridad es ejercida como un servicio a las personas, y  a los equipos, donde la autoridad como servicio fortalece la unidad en torno a la misión educativa y evangelizadora
  • La convivencia en nuestra escuela se compromete con los derechos de los niños y adolescentes. Derechos que nos interpelan a una praxis social y política más que a una enumeración de normas. Que nos invitan a mirar con rostro más humano las necesidades y vulneraciones de los derechos de los menores. Que nos invitan a asumir con gran responsabilidad como adultos el cumplimiento y protección de los mimos.
  • La convivencia en nuestra escuela está sostenida por valores entendidos como horizontes que permiten direccionar nuestra mirada y nuestro accionar. En nuestro trabajo de discernimiento, consultas comunitarias, sostenemos la convivencia desde los siguientes valores: Libertad responsable, Igualdad, Tolerancia, Respeto, Prudencia, Justicia, Servicio, Verdad. Se refuerzan con: el valor de la Escucha, Diálogo, la Comunidad, Paz, Amabilidad y Cortesía, Compromiso.

FE: “Nuestra Escuela es signo de FE, compañía del dolor y la alegría presente, profecía de un mundo nuevo” (HPP)

LIBERTAD: capacidad humana para obrar según su propia voluntad por lo que son responsables de sus actos. Lo que supone poder elegir en conformidad con los valores universales, que son el Bien, la Verdad y la Belleza, sinónimos de Dios.  Valor que define el actuar de la persona.

 IGUALDAD:

“La igualdad entre los hombres se deriva esencialmente de su dignidad personal y de    los derechos que emanan de ella: Hay que superar y eliminar, como contraria al plan de Dios, toda forma de discriminación en los derechos fundamentales de la persona, ya sea social o cultural, por motivos de sexo, raza, condición social, lengua o religión.”

Es sinónimo de equivalencia, de paridad, de equilibrio. No se habla aquí de uniformidad ni de homogeneidad. Nos referimos a que toda la comunidad y cada uno de   sus integrantes tengan igual trato en igualdad de condiciones.

Aludimos a  todos los colectivos: autoridades, docentes, alumnos y padres.

Partimos de que cada sujeto debe hacerse cargo de su propia vida. Por ende, si se adoptan conductas diferentes a las del resto de la comunidad, si se transgrede, también se debe aprender que  ellas  implican  responsabilidades que se deben asumir.

Son ejemplos de igualdad: la exigencia del cumplimiento de horarios, de actividades, del uso del uniforme, etc. En una situación áulica podemos hablar de igualdad cuando ante uno mismo hecho reaccionamos de la misma manera.

GENEROSIDAD:

Es tener un corazón abierto y sensible a las necesidades del otro, es dar desinteresada y espontáneamente. Al igual que en el servicio, ser generoso es saber compartir, es brindar los dones al otro (saberes, pertenencias, tiempo, trabajo, actitud de escucha, sentimientos, etc.)

En la comunidad lasallana la MISION COMPARTIDA es característica desde los comienzos de LA SALLE, hasta el día de hoy. MISION matizada por una generosidad desinteresada y silenciosa.

Como comunidad, nuestro objetivo primordial es dar testimonios con gestos concretos.

Esta generosidad la podemos expresar: estando atentos a las necesidades del otro (fortaleza y virtudes), valorando lo que cada uno pueda ofrecer, fomentar las  actitudes de generosidad, estimulando, reconociendo y agradeciéndolas, dándose en cualquiera de los actores de la comunidad.

SERVICIO:

Nuestra ocupación es la primera ocasión de servicio. Nuestra responsable tarea profesional nos hace estar en permanente servicio, nadie obliga, está implícito en nuestra entrega. En todo colegio con educación cristiana el compromiso y el servicio deben existir porque son valores esenciales del PEI. Es también importante no descuidar nuestra ocupación asumiendo obligaciones más allá de nuestras posibilidades.

Para servir en esta comunidad necesitamos estar atentos al otro (compañero, alumno, padre), tener apertura para luego poder dar sin esperar recibir.

El servir o estar a disposición de quien lo necesita, es una actitud de vida.

Se ve servicio en el esmero de algunos docentes y no docentes para “transmitir” valores y contenidos atendiendo a las dificultades y riquezas de cada niño.

En la colaboración desinteresada de muchas personas ante necesidades, eventos, celebraciones sin medir los tiempos. En la preocupación y búsqueda de estrategias para que cada niño pueda socializarse, aprender, sentirse “contenido” y acompañado.

Es estimular a los padres y familias a que la educación es compartida con la escuela.    Es estar atentos a qué le sucede al “otro”, es acompañar y caminar con el otro.

Servir es participar sin querer destacarse sino haciéndolo con pasión, con amor, con ganas de brindarse para el bien de todos.

RESPETO:

Es el cuidado de la vida y el respeto profundo por la dignidad de cada persona.  Este respeto debe expresarse en un trato digno entre los actores.  La falta de respeto entre alumnos y adultos en una institución deben considerarse graves por ofender a la dignidad del otro en quién reconocemos la presencia de Jesús encarnado. Estas faltas pueden ir desde agresiones verbales, físicas, desprecio, nombres de alumnos que circulan entre docentes de forma negativa, el robo, el destrozo de las pertenencias del otro, al mobiliario escolar, a materiales de uso común.

La convivencia debe educar en el respeto por el bien común, a ser honestos, a valorizar cada persona, a no emitir juicios taxativos.

Vemos faltas de respeto en el trato que los chicos tienen entre ellos, en su vocabulario, y muchas veces en la forma en que se dirigen a sus mayores. También, éstos maltratan verbalmente a los alumnos según sus propios testimonios. En situaciones en lo que se exteriorizan impresiones acerca de las personas, que son  privadas y que pueden condicionar a la escucha, modificando la imagen y hasta los sentimientos. Cuando realizamos acuerdos y no se cumplen.

VERDAD:

Entendida como construcción comunitaria superando las individualidades y parcialidades. Como búsqueda con otros para alcanzar horizontes comunes que nos permitan relacionarnos de manera más auténtica, sincera y honesta.

 

SOLIDARIDAD:

Entendemos por solidaridad a la colaboración para el bien común en favor de los más necesitados (espirituales, materiales, educacionales,…) en oposición a las desigualdades.   Es saber darse sin esperar recibir, estar atentos a las necesidades del otro y ayudarlo.   Prestar un oído y saber escucharlo, saber esperar al otro.

Somos solidarios cuando, cuando nos preocupamos por el alumno, cuando lo ayudamos a organizarse en diversas actividades, cuando preparamos actividades especiales para aquellos que necesitan una especial atención, cuando se realizan tareas en conjunto.

Somos solidarios con la institución cuando cuidamos sus bienes. Somos solidarios cuando compartimos los sufrimientos y las alegrías. No somos solidarios cuando nos creemos autosuficientes, por ejemplo, cuando no compartimos con nuestros pares, cuando no existe corrección fraterna.

Ser solidarios es una actitud de vida y la solidaridad se vive en comunidad.

La convivencia debe educar en proyectos solidarios como: las experiencias que hacemos en la escuela de Lourdes, en el Volcadero, etc. y en situaciones críticas o de emergencia social,

PRUDENCIA:

Ser prudente no es callar. Es encontrar el equilibrio justo para saber cuándo, dónde, cómo y a quien expresar lo que vemos y pensamos.

Implica reconocer al otro como persona en donde se encarna el misterio de Cristo. No somos prudentes cuando hablamos en lugares y momentos que no corresponde, cuando repetimos cosas que no sabemos si son ciertas, cuando nos irritamos fácilmente  y no controlamos la impulsividad, cuando delegamos y no acompañamos  (nos desentendemos), cuando no nos ponemos en el lugar del otro, cuando comentamos sin fundamento o autoridad las intimidades. Lo que nos hace Imprudentes es la impulsividad de hablar o actuar sin pensar.

La gravedad de la imprudencia tiene relación directa con las consecuencias hacia las personas afectadas y la institución. Vemos faltas de prudencia cuando  hay descalificación, subestimación, ridiculización, indiferencia, cuando no se respeta la privacidad de las personas, cuando nos excedemos en los comentarios. El orgullo, soberbia están muy ligados a la imprudencia. La prudencia está muy relacionada con la oración. Hay tiempos para decir las cosas y otro para hacerlas.

La  convivencia  escolar debe educar en la prudencia como base de las relaciones que se generan en la institución.

HUMILDAD:

La  importancia  de la  humildad radica en considerarse igual al otro, no pensar en ser superior, en considerarlo como un par.

Somos humildes cuando asumimos nuestros errores, reconocemos nuestras limitaciones. Cuando consideramos al otro como fuente de mi enriquecimiento. Cuando pedimos perdón.

En una sociedad muy competitiva la humildad se pierde  y como comunidad educativa queremos revalorizarlo.

No somos humildes cuando: desestimamos, subestimamos, somos vanidosos, no somos capaces de escuchar al otro, cuando nos paramos desde el poder con respecto a otros.

JUSTICIA:

Como concepto, conocemos y compartimos el de dar a cada uno lo que le corresponde teniendo en cuenta la realidad y el contexto de la situación, para lo cual es necesario abordarlo desde distintas miradas para lograr la mayor objetividad posible.

La educación cristiana planifica y ejecuta programas destinados y adecuados a lo dictado desde la justicia social, en los ambientes y en las situaciones a su alcance. La justicia está vinculada con la  igualdad, con unidad de criterios con deberes y derechos sin excepciones, con conocimiento y asunción de las normas.

 

Entendemos que educar en valores es caminar hacia la construcción de una cultura democrática que genera un estilo de ser y estar, es crear vínculos recíprocos, plurales que se guían por consensos, Y aquí reforzamos el trabajo compartido con las familias. De allí que no queremos dejar de destacar otros valores importantes en una cultura escolar democrática: el diálogo y la escucha atenta, los modales amables y corteses, el compromiso, la mirada comunitaria de la tarea y responsabilidades, el respeto a lo diverso.

 

CONVOCATORIA Y PROCESO DE PARTICIPACIÓN

La construcción de consensos, es un proceso complejo y colectivo que promueve la expresión de las expectativas de los actores institucionales, lo que favorece la disposición para implicarse en la reflexión sobre las relaciones interpersonales, el cuidado de sí mismo y de lo que pertenece a todos para plasmarlas en un marco normativo ético coherente, que despliegue la cultura de la responsabilidad, el esfuerzo, y la cooperación como principios fundamentales de la práctica educativa escolar.

 

Han participado en la actualización de este documento: los docentes, los alumnos y las familias en distintas instancias.

El  mismo procuró respetar las ideas y la palabra de cada uno de ellos.

 

FUNDAMENTACIÓN

La convivencia escolar, tarea de todos

La convivencia es una construcción que se realiza día a día, un intento de equilibrio entre lo individual y lo colectivo, inseparable del conflicto. Un trabajo de conjunto que implica a toda la comunidad educativa (VI Capítulo y IV Asamblea).

Para que la convivencia escolar funcione es necesario que cada uno de los actores se comprometa en la tarea que desempeña, en las responsabilidades que le competen y en el sostenimiento de las relaciones que se desarrollan en el colegio.

Los docentes desde su rol privilegiado que desempeñan junto con los alumnos serán quienes asuman la principal responsabilidad de mantener el sistema de convivencia cumpliéndolo y haciéndolo cumplir, buscando en las aulas un clima de trabajo que permita el correcto desarrollo de las clases. Contribuirán especialmente a través del ejemplo impartido ya sea en el cumplimiento de sus tareas, como en el acompañamiento que realizan de sus alumnos y en las actitudes que asumen frente a cada situación.

Los padres poseen un rol esencial en la convivencia, fundamentalmente en la adhesión al proyecto institucional en concordancia con el espíritu Lasallano desde el momento en que confían la educación de sus hijos.

Los directivos tendrán la obligación de garantizar el cumplimiento, revisión y  actualización del proyecto de convivencia escolar.

Entender la convivencia como construcción supone diferencias, discusiones pero también apertura, tolerancia y respeto por la diversidad. Por eso creemos en una escuela  participativa, democrática, dialógica, incluyente y transformadora.

 

DERECHOS Y DEBERES

 

  • DE LOS ALUMNOS:

DERECHO  a:

 – ser escuchados

– ser respetados

– aprender en un clima de confianza y estímulo

– habitar espacios seguros, cómodos y limpios

– ser tratado con amabilidad

– ser corregido con respeto y fraternalmente, ayudándolo a aprender del error

– recibir una formación integral.

– a la intimidad y al respeto de su cuerpo.

DEBERES:

  • colaborar con el orden y la higiene de los espacios
  • resolver conflictos pacíficamente a través del uso de la palabra y la verdad
  • tratar con cortesía a cada miembro de la comunidad educativa
  • cumplir con la normativa institucional
  • ser respetuoso.

 

  • DE LOS PADRES:

DERECHO a:

–  a que sus hijos reciban una educación integral.

–  ser informados sobre las trayectorias escolares que se susciten durante el año escolar.

– tener espacios y oportunidades para el diálogo fraterno con los directivos y demás miembros de la comunidad.

– a  recibir un trato respetuoso y cordial

 

– recibir en tiempo y en forma  toda la información concerniente a la educación de sus hijos.

 

– participar en los espacios comunitarios, celebrativos y formativos.

– elegir dos representantes de cada grado (Delegados de grado) en cada turno para realizar determinadas actividades propuestas por la Escuela, siendo el nexo entre el docente, directivo y el resto de los padres del grado.

 

DEBERES:

–  respetar los canales de comunicación institucionales

– respetar la vía jerárquica para una comunicación eficaz y pertinente.

– acompañar a sus hijos en los procesos educativos, participando en los distintos  acontecimientos que la comunidad educativa los convoque.

– conocer, aceptar y cumplir con el Acuerdo Escolar de Convivencia.

de los Delegados de Grado:

– informar toda inquietud que surja de los padres hacia la Institución.

– acercar sugerencias y nuevas propuestas las cuales serán evaluadas por el Equipo Directivo

– colaborar en la organización de las diferentes actividades propuestas por la Institución: Actos Escolares, Salidas Educativas, Día de la Familia, Sacramentos, Jornada de Lectura entre otras.

 

 

  • DE LOS DOCENTES:

DERECHO a:

– ser escuchados

– ser respetados

– conocer el funcionamiento de la escuela en todos sus niveles

– disponer de los medios para resolver los conflictos

– conocer el PEI

– formación profesional inherente, continua y permanente.

– acompañamiento y evaluación

– ser informados de diferentes capacitaciones.

 

DEBERES:

– crear un clima donde los estudiantes puedan expresar sus ideas.

– buscar  medios para la resolución de posibles conflictos.

– generar acuerdos con las familias sobre el acompañamiento a sus hijos

– garantizar que el Acuerdo Escolar de Convivencia se cumpla en la institución

– obrar con honestidad, generosidad y sencillez

– cumplir con los acuerdos internos institucionales.

– velar por los derechos y la integridad de los niños durante todo el horario escolar.

 

  • DE LOS DIRECTIVOS:

DERECHO a:

  • ser respetados y escuchados por todos los miembros de la Comunidad Educativa.
  • exigir el cumplimiento de las propuestas institucionales

DEBERES:

  • propiciar la comunicación sincera y responsable con todos los colectivos.
  • discernir y decidir en clave de justicia.
  • garantizar un clima relacional dialógico, democrático y participativo
  • concientizar a la comunidad de la responsabilidad de cuidado sobre los menores y sus derechos.
  • Ser mediador de conflictos.
  • Cumplir y hacer cumplir las disposiciones y normativas del CGE.

 

  • PERSONAL NO DOCENTE:

 

DERECHOS:

  • ser reconocido y respetado en su función
  • participar en la vida de la comunidad educativa (Jornadas, Celebraciones, Encuentros, etc.)

 

DEBERES:

  • cumplir con sus obligaciones en tiempo y forma.
  • establecer una comunicación respetuosa con todos los miembros de la Institución.

 

Normas escolares de  convivencia

Las normas se construyen con la participación de toda la comunidad educativa y están sustentadas en los valores fundamentales que a su vez, deben garantizar.

Por eso buscan educar y enseñar a vivir con otros.

Aprender el respeto a la norma, comprender su sentido, participar en su producción, aceptar los límites, es un modo decisivo de aprender a respetar y promover el desarrollo de una cultura democrática en nuestra escuela.

Ciertas normas deben explicitarse porque reflejan acuerdos universales, que hacen al respeto por la dignidad de las personas y al reconocimiento de sus derechos, no se aceptará ninguna forma de abuso de poder, de discriminación o de violencia.

Todos somos depositarios de derechos y deberes, aprender a diferenciar el espacio público de lo privado, valorar la equidad y la justicia, aprender a asumir responsabilidades, descubrir intereses comunes y su coherencia con los intereses individuales, vivenciar el valor de la igualdad y la no discriminación, descubrir un  ambiente democrático que estimula la expresión de las diferencias, entre otros.

 

A partir de lo expresado y dentro del marco normativo vigente serán consideradas transgresiones a cualquier acto injustificado que altere el normal desarrollo de la actividad escolar.

Se espera que los alumnos

1- Atiendan y acaten  las indicaciones o disposiciones dadas por el docente, personal Directivo u otros miembros de la comunidad para el logro de aprendizajes y armonía en la convivencia.

2- Respeten las pertenencias de otras personas de la comunidad (compañeros, docentes, otros).

3- Participen del desarrollo de la clase y /o actividades de manera ordenada y respetuosa.

4- Hagan buen  uso de los materiales de clase y cuiden las instalaciones del colegio.

5- Se presenten con el uniforme  establecido.

6- Devuelvan en tiempo y forma la  documentación escolar recibida.

7- Respeten los símbolos patrios.

8- Se relacionen de manera respetuosa y cortes, utilizando vocabulario adecuado en cualquier manifestación comunicativa.

9- Participen en las actividades escolares representativas del colegio (acto cívico, religioso, municipal, provincial y/o nacional).

10- Comprendan la importancia de no reincidir en las faltas observadas.

Son circunstancias atenuantes de las trasgresiones las siguientes:

  1. La edad, el desarrollo psicoafectivo, mental, volitivo y circunstancias familiares y personales.
  2. Haber observado buena conducta hasta el momento previo a la falta.
  3. Haber sido inducido a cometer falta por alguien mayor.
  4. Procurar voluntariamente aminorar la falta o responder por ella.

 

Son circunstancias agravantes de las transgresiones las siguientes:

  1. Ser reincidente en la o las faltas.
  2. Cometer la falta para ocultar o ejecutar otra.
  3. Haber cometido la falta aprovechando la confianza depositada en él.
  4. Haber planeado la falta.

Las medidas educativas establecidas en función de las normas:

 

FALTA LEVE INTERVENCION
•        Llegadas tardes en forma reiterada.

•        Concurrir a clases si el uniforme correspondiente.

•        Ingerir alimentos en horas de clase

•        Permanecer con el celular encendido en el horario escolar.

•        Asistir a clases sin los útiles escolares.

•        Interrumpir en clase permanentemente.

•        Negarse a entregar la L.D.

•        Comportamiento inadecuado durante su permanencia en la Escuela, por ejemplo: Misas, Actos, Coros  (Sacramentos), hacer gestos, hablar, molestar a los compañeros.

•        Diálogo reflexivo con el niño.

•        Llamadas de atención oral y por escrito en LD.

•        Instancia donde solo participa el docente

•        Dejar constancia escrita de su superación o no cumplimiento

•        Si no observan cambios de conducta con el tiempo, la falta leve será considerada grave. Se citará a la familia.

 

 

FALTA GRAVE INTERVENCION
•        Romper el mobiliario, dañar paredes, bancos, puertas.

•        Usar objetos tecnológicos en horas de clase, que perturban el desarrollo de la misma.

•        Desordenar el aula.

•        Escribir en el pizarrón palabras y/o dibujos obscenos.

•        Realizar gestos inadecuados a compañeros y /o docentes.

•        Copiar en los exámenes.

•        Faltar el respeto a los símbolos patrios.

•        Dirigirse violentamente y /o con términos inapropiados a los compañeros y /o docentes.

•        Dialogo reflexivo con el niño

•        Encuentro con la familia donde los padres serán informados y se dialogará con ellos, a los efectos de encontrar juntos soluciones alternativas  correctivas de la inconducta de su hijo. Se involucra la participación del directivo y DOE (Departamento de Orientación Educativa).

•        En el marco del Acuerdo Escolar de Convivencia y la sanción entendida como oportunidad formativa, los alumnos podrán realizar acciones comunitarias reparadoras.

•        Firma de acta acuerdo y compromiso

•        Se evaluará la participación del alumno en salidas educativas, etc.

•        Si no observan cambios de conducta con el tiempo, la falta grave será considerada muy grave.

FALTA  MUY GRAVE INTERVENCION
•        Falta de respeto a la intimidad física del otro. (Entrar al baño, bajar pantalones,…)

•        Agresiones físicas intencionales a compañeros, docentes, personal no docente.

•        Falsificar firmas

•        Retirarse de la institución sin autorización.

•        Sustracción de elementos ajenos.

•        Conductas discriminatorias, no solidarias que no enmarcan en nuestros acuerdos y se alejan del ideario lasallano.

•        Insultar al docente.

•        Ocultar a los padres y/o tutores notas del docente; o alterar documentación.

•        Dialogo reflexivo con el niño

•        Encuentro con la familia donde los padres serán informados y se entrará en diálogo con ellos a los efectos de encontrar juntos soluciones alternativas  correctivas de la inconducta de su hijo. Se involucra la participación del directivo y DOE (Departamento de Orientación Educativa).

•        En el marco del Acuerdo Escolar de Convivencia y la sanción entendida como oportunidad formativa, los alumnos podrán realizar acciones comunitarias reparadoras. Su aplicación dependerá del análisis y de la consulta al Consejo Institucional que del hecho se realicen según la Resol. 1692/09 CGE.

•        Si los involucrados no demuestran avances en los acuerdos,  la escuela tiene derecho a condicionar la inscripción.

•        Este tipo de Sanción puede ser aplicada sin necesidad de seguir los pasos anteriores, dependiendo la gravedad del hecho.

•        Solicitud de Pase: se llevará a cabo con la intervención procedente de las autoridades de la Dirección de Educación Privada y con el consentimiento de la familia, con la finalidad no sólo de favorecer el bienestar grupal, sino también posibilitar una mejora integral del alumno.

 

Observación: Consejo Institucional: es un cuerpo asesor de consulta y de elaboración de propuestas de índole Convivencial. Es un organismo que tiene por objetivo analizar las distintas situaciones que se presentan en el Colegio (particularmente interviene en las más graves), revisar el Acuerdo Escolar de Convivencia, actualizándolo y sistematizando lo trabajado por la Comunidad Educativa. Es quien está a cargo de los proyectos de convivencia y planes de prevención que puedan desarrollarse en la Institución.

Está formado por representantes de los diferentes espacios: Nivel Inicial, Primario, Secundario y DOE (psicóloga) y un representante del Consejo Directivo.

La Dirección de la Institución prevé instancias de actualización anual de este A.E.C., de manera que se ajuste a la realidad y dinámica escolar.

 

Los Directivos del Nivel Primario nos comprometemos a sostener como marco normativo del funcionamiento escolar el presente ACUERDO DE CONVIVENCIA ESCOLAR que entrará en vigencia luego de la evaluación, aprobación de la Supervisión y posterior disposición de la D.E.G.P.

 

 MARZO 2017   

                                                                        

Directora : Prof.  CLAUDIA C.CERUTTI
Apoderado Legal:  Dr. ESTEBAN QUINODOZ